Lo esencial
- El BQCV mata a las larvas y pupas de reina dentro de su celda, cuya pared se ennegrece.
- Es uno de los virus de la abeja más extendidos, casi siempre sin síntomas en las adultas.
- Está estrechamente ligado a la nosemosis: la coinfección aumenta la mortalidad de las obreras.
- Se transmite por el alimento de las nodrizas, de la reina a sus huevos y entre colonias.
- Sin tratamiento: colonias criadoras fuertes y sanas, nosemosis y varroa controladas, renovación de la cera.
El virus de la celda real negra (BQCV, por black queen cell virus) mata a las futuras reinas dentro de su celda. Tras el operculado, la larva o la pupa de reina amarillea, muere y después se ennegrece, y la pared de la celda real adquiere un aspecto oscuro, casi aceitoso. Se considera la causa más frecuente de muerte de las larvas de reina y es un problema bien conocido por quienes crían reinas.
La paradoja es que este virus está en todas partes. Se encuentra en la gran mayoría de las colonias, casi siempre sin ningún signo. Solo se hace visible en determinadas condiciones, sobre todo cuando la colonia padece también nosemosis. Esta ficha explica cómo reconocerlo, cómo distinguirlo de otros fracasos de celdas reales y cómo limitar su impacto en el colmenar.
El virus de la celda real negra
Descubrimiento y nombre
El virus fue descrito en 1977 por Leslie Bailey y R.D. Woods en Gran Bretaña. En julio de 1975 habían encontrado numerosas prepupas muertas y algunas pupas muertas en celdas de cría de reinas. Las pupas estaban parcialmente descompuestas y oscurecidas, y las paredes de las celdas parecían casi negras en algunas zonas. Los síntomas recordaban a la cría ensacada, pero las pruebas serológicas no reconocieron el virus de la cría ensacada: se trataba de un virus nuevo, formado por partículas esféricas de unos 30 nm de diámetro1. La primavera siguiente también se encontraron pupas de obrera muertas portadoras del mismo virus1.
Un dicistrovirus
El BQCV es un pequeño virus ARN de polaridad positiva, sin envoltura3. Su genoma, secuenciado en 2000 a partir de abejas sudafricanas, tiene unos 8.550 nucleótidos. Contiene dos grandes marcos de lectura abiertos: el primero codifica las proteínas de replicación y el segundo las proteínas de la cápside2. Esta organización lo sitúa en la familia Dicistroviridae6, la misma que la de los virus de la parálisis aguda. La estructura de su cápside se describió en 2017: presenta grandes protuberancias en la superficie que la hacen más voluminosa que la de la mayoría de los picornavirus3.
Un virus extremadamente común
El BQCV es uno de los virus más frecuentes de la abeja melífera. En Bélgica, un cribado nacional mediante RT-PCR en tiempo real lo detectó en más del 95 % de las colonias8. En Francia, un estudio de muestras tomadas en 2002 lo encontró en la mayoría de los colmenares analizados10. No se limita a la abeja melífera: en el abejorro Bombus huntii se multiplica en el intestino y después alcanza otros tejidos, probablemente a través de las flores compartidas11.
Cómo se propaga el virus
A través del alimento de las nodrizas
La vía principal es el alimento. Las nodrizas infectadas transmiten el virus a las larvas con el alimento larvario que les suministran6, 12. Una larva de reina recibe alimento abundante durante mucho tiempo: si la jalea real contiene mucho virus, la dosis ingerida puede bastar para matarla en fase de larva o de pupa7.
A través de la reina y los zánganos
El BQCV está presente en las reinas y en sus huevos, lo que indica una transmisión vertical7. Las reinas jóvenes y sin fecundar son a menudo portadoras, y la carga viral tiende a aumentar con la edad, sin ningún síntoma visible en la reina adulta7. El virus también se ha encontrado en el líquido seminal de zánganos de aspecto sano. Según una comunicación en un congreso, las partículas virales podrían acumularse en la cera de las celdas reales, una hipótesis que aún debe confirmarse7.
A través del entorno y entre colonias
El virus puede seguir siendo infeccioso hasta cuatro semanas en restos de larvas, en la miel o en el polen. También se propaga por la deriva de abejas, el agua y el material contaminados, y la distribución de reinas procedentes de colonias infectadas12.
El papel de la varroa sigue en debate
En el estudio francés de muestras tomadas en 2002, el BQCV no se detectó nunca en los ácaros varroa analizados10. Sin embargo, en Nueva Zelanda, a lo largo del frente de expansión de la varroa, los niveles de BQCV en las colonias variaron al mismo ritmo que la infestación9. Un experimento reciente arroja algo de luz: las obreras adultas alimentadas con el virus no morían más que las abejas sanas, pero cuando la misma dosis se les inyectaba en el cuerpo, la mortalidad alcanzaba el 61 % en diez días6. Un vector que inyecte el virus, como hace la varroa con otros virus, podría por tanto hacerlo mucho más peligroso. Este papel no se ha demostrado hasta la fecha6.
La relación con la nosemosis
Ya en 1983, Bailey y sus colegas relacionaron el BQCV con el microsporidio Nosema apis, un parásito intestinal de las abejas adultas4. Cuando se ingiere solo, el virus se multiplica mal en las adultas1, 6. Una hipótesis habitual es que la nosemosis, que daña la pared intestinal, facilita el paso del virus; el mecanismo exacto sigue en discusión.
Con Nosema ceranae, hoy la especie dominante en Europa, la interacción se ha medido en el laboratorio. En un ensayo en jaulas, menos del 5 % de las obreras infectadas solo con BQCV habían muerto al undécimo día. Con N. ceranae sola, alrededor del 20 %; con ambos agentes juntos, alrededor de la mitad. El efecto de la coinfección superaba la suma de los dos5.
El mismo estudio probó un neonicotinoide, el tiacloprid, a dosis subletal. Por sí solo no mató a las larvas, pero aumentó la mortalidad causada por el BQCV, de forma clara con una dosis alta de virus5. Estos resultados de laboratorio no predicen lo que ocurre en una colonia concreta, pero muestran que el virus pesa más cuando se suman otros factores de estrés. Consulte también Intoxicación de las abejas por plaguicidas.
Impacto en la colonia
En la cría de reinas
Es aquí donde el BQCV se manifiesta y donde más cuesta. Se considera la causa más frecuente de muerte de las larvas de reina7. Una serie de celdas reales que se ennegrecen supone larvas trasladadas perdidas, tiempo de colonia criadora desperdiciado y un retraso en el calendario de cría. El riesgo más grave es difundir reinas portadoras a otros colmenares12.
En una colonia de producción
Una colonia que sustituye a su reina, por sustitución natural o tras la enjambrazón, también puede perder sus celdas reales: queda entonces huérfana durante más tiempo, o incluso sin reina. En las obreras, el virus es casi siempre silencioso. Las adultas infectadas no muestran signos y la cría de obreras solo se ve afectada raras veces1, 12.
Reconocer el virus de la celda real negra
Síntomas
- Una celda real operculada que no nace en la fecha prevista.
- Una larva o pupa de color amarillo pálido cuya piel forma un saco, como en la cría ensacada7, 12.
- Oscurecimiento progresivo del cuerpo muerto, del marrón al negro7.
- Pared de la celda real ennegrecida, a manchas o por completo, con un aspecto oscuro y “aceitoso”1, 7.
- Abejas adultas de aspecto normal, incluida la reina.
- Con menos frecuencia, algunas pupas de obrera muertas y oscurecidas1.
No confundir con
No todas las celdas reales fallidas se deben al BQCV. Antes de sacar conclusiones, descarte las causas más corrientes.
| Situación | Lo que se ve | Pista clave |
|---|---|---|
| Virus de la celda real negra | Pupa amarilla y luego negra, celda intacta, pared oscurecida | Celda cerrada, contenido muerto y ennegrecido |
| Celda destruida por una reina rival | Celda abierta por un lado, vacía o con el contenido arrancado | Abertura lateral, sin ennegrecimiento |
| Celda destruida por las obreras | Celda roída o eliminada | La colonia ya tenía reina o había nacido otra celda |
| Celda enfriada | Pupa muerta, grisácea, en el borde del cuadro o del listón | Ola de frío, pocas abejas cubriendo las celdas |
| Cría ensacada | Larvas de obrera en saco, cabeza levantada, escama en forma de góndola | Afecta a la cría de obreras, celdillas dispersas |
| Loque americana | Masa marrón viscosa, olor | Test del palillo: hilo elástico |
Una celda real de la que ha nacido una reina se abre limpiamente por la punta, con un opérculo redondo recortado. Si sospecha de loque, haga el test del palillo: la loque americana es una enfermedad regulada.
Diagnóstico
En el colmenar
- Anotar la proporción de celdas reales que no han nacido y su posición en el listón.
- Abrir una celda sospechosa con una cuchilla: pupa amarilla o ennegrecida, piel en forma de saco, pared interior oscura.
- Descartar otras causas: abertura lateral, enfriamiento, cría de obreras anormal.
- Buscar nosemosis en la colonia criadora, examinando abejas al microscopio (véase Nosemosis).
En el laboratorio
La RT-PCR, en particular la RT-PCR cuantitativa en tiempo real, es el método de referencia: detecta el ARN viral y mide su cantidad8. Lo mejor es enviar celdas reales afectadas, si es posible junto con abejas de la colonia criadora. Una simple detección en abejas adultas no significa nada por sí sola, ya que la mayoría de las colonias son portadoras. Es una carga viral muy alta en las pupas de reina muertas lo que confirma el diagnóstico.
Normativa
En Francia, el virus de la celda real negra no es una enfermedad de declaración obligatoria. No figura en la lista de enfermedades de las abejas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)13. Las normas varían según el país, así que verifique las que se aplican donde tiene sus colmenas. En cambio, una sospecha de loque americana debe notificarse siempre.
Prevención y qué hacer
No existe ningún medicamento contra el BQCV, ni contra ningún otro virus de la abeja melífera. La prevención se basa en la salud general de las colonias y en la higiene de la cría de reinas12.
- Elegir colonias criadoras fuertes y sanas. Una colonia populosa, bien alimentada y con una reina joven suele mantener el virus a raya12.
- Controlar la nosemosis, estrechamente ligada al BQCV4, 5. Revisar las colonias criadoras al microscopio es una medida útil.
- Controlar la varroa y las demás enfermedades: es la estrategia más eficaz frente al conjunto de los virus12.
- Asegurar alimento abundante. Una colonia criadora necesita polen y néctar en abundancia, o alimentación cuando no hay entrada de néctar.
- Renovar la cera: sustituir los cuadros viejos cada tres o cuatro años12.
- Colocar las colmenas en un lugar cálido y soleado de otoño a primavera12.
- Apartar de la cría de reinas las colonias sospechosas. Una colonia criadora o un núcleo cuyas celdas se ennegrecen no debe utilizarse más para criar, vender o distribuir reinas12.
- Limitar el movimiento de cuadros, reinas y material entre colmenares. Consulte Bioseguridad en el colmenar y Cómo limpiar y desinfectar una colmena.
En la práctica: lo que hacen los apicultores
El virus de la celda real negra se gestiona sobre todo de antemano, al elegir y preparar las colonias que criarán las reinas. Estos son los hábitos más extendidos.
Gestos concretos
- Revisar las celdas al repartirlas, unos días antes del nacimiento: se descartan las celdas oscuras o deformes.
- Abrir una celda dudosa en lugar de introducirla en un núcleo: una reina de una colonia con problemas no es ningún regalo.
- Llevar un cuaderno de cría: colonia criadora, fecha del traslarve, número de celdas aceptadas, nacidas y ennegrecidas.
- Hacer un control de nosemosis en las colonias criadoras en primavera, antes de la temporada de cría.
Estrategias habituales
1. Cambiar de colonia criadora. Cuando varias series de celdas se ennegrecen en la misma colonia, la mayoría de los apicultores dejan de utilizarla para la cría y la sustituyen por otra más fuerte.
2. Reforzar y alimentar. Es habitual añadir cría operculada y abejas a una colonia criadora, y darle jarabe y reservas de polen cuando la flora es escasa.
3. Volver a empezar con cera nueva. Se renuevan los cuadros de la colonia criadora, y los listones y cúpulas reutilizados se limpian o se sustituyen.
4. Cambiar la reina de las colonias que presentan a la vez nosemosis y fracasos repetidos de celdas reales.
Material útil
- Una cuchilla fina y una lámpara para abrir y examinar las celdas.
- Un microscopio sencillo y un mortero para el control de nosemosis.
- Un cuaderno o una ficha de cría por cada colonia criadora.
- Cúpulas y listones portacúpulas de repuesto.
Lista de comprobación
- Celdas reales ennegrecidas y cerradas: probable virus de la celda real negra.
- Celdas abiertas por un lado: una reina rival, no el virus.
- Nosemosis en la colonia criadora: retirarla de la cría de reinas.
- Reservas escasas: alimentar a la colonia criadora.
- Fracasos repetidos: cambiar de colonia criadora, renovar la cera.
- Sospecha de loque: test del palillo y análisis de laboratorio.
Errores más frecuentes
- Achacar al virus todas las celdas fallidas, sin comprobar si se abrieron por un lado o se enfriaron.
- Seguir criando en una colonia cuyas celdas se ennegrecen serie tras serie.
- Ignorar la nosemosis en las colonias criadoras.
- Utilizar una colonia débil o mal alimentada para criar reinas.
- Vender o distribuir reinas de una colonia sospechosa.
- Analizar solo abejas adultas y preocuparse por un resultado positivo corriente.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se ponen negras mis celdas reales? Si la celda ha permanecido cerrada y contiene una pupa muerta, amarillenta y luego negra, el virus de la celda real negra es la causa más probable. Una celda abierta por un lado ha sido destruida por una reina rival o por las obreras.
¿Afecta también el virus de la celda real negra a las obreras? Las obreras adultas están muy a menudo infectadas, pero sin síntomas. La cría de obreras solo se ve afectada raras veces. Sin embargo, la coinfección con nosemosis aumenta claramente su mortalidad en el laboratorio5.
¿Existe un tratamiento para el BQCV? No, ningún medicamento actúa contra los virus de la abeja melífera. La prevención se basa en colonias criadoras fuertes y bien alimentadas, el control de la nosemosis y de la varroa, y la renovación de la cera.
¿Será portadora del virus una reina procedente de una colonia afectada? Puede serlo: el virus se encuentra en las reinas y en sus huevos7. Por eso no deben criarse, venderse ni distribuirse reinas de una colonia cuyas celdas reales se ennegrecen.
¿Se puede consumir la miel de una colonia portadora? Sí: el BQCV es un virus de la abeja melífera y no supone ningún riesgo para las personas. Evite, eso sí, dar esa miel o ese polen a otras colonias.
Referencias
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